EL ASESINATO
El Homicidio de las Hermanas Mirabal

EL HOMICIDIO

El 25 de noviembre de 1960, tres de las cuatro hermanas Mirabal — Patria, Minerva y Maria Teresa — viajaron a Puerto Plata en el norte desde Salcedo con el chofer Rufino de la Cruz para visitar a sus esposos quienes estaban detenidos en La Cuarenta. Ya era de noche cuando salieron de la cárcel y una tormenta había comenzado. Mientras viajaban por la carretera Santiago-Puerto Plata, una carretera entre las dos ciudades, su Jeep fue parado por los susodichos hombres de Trujillo. Como es difícil, y verdaderamente imposible, para una persona que no estuvo presente contar el incidente, una narración por unos de los mismos asesinos es más apropiado. Este extracto, narrado por Ciriaco de la Rosa, es de la Enciclopedia Dominicana 1997 CD-ROM:

“Después de apresarlos los condujimos al sitio cerca del abismo donde ordené a Rojas Lora que cojiera palos y se llevara a una de las muchachas, cumplió la orden en el acto y se llevó a una de ellas, la de las trenzas largas [Maria Teresa]. Alfonso Cruz eligió la más alta [Minerva], yo elegí a la más bajita y gordita [Patria] y Malleta al chofer, Rufino de la Cruz. Ordené a Perez Terrero que permaneciera en la a ver si se acercaba alguien que se pudiera enterar del caso. Esa es la verdad del caso. Yo no quiero engañar a la justicia ni al pueblo. Traté de evitar el desastre, pero no pude, porque de lo contrario [Trujillo] nos hubiera liquidado a todos.”

De esta manera, las hermanas Mirabal y Rufino de la Cruz fueron golpeados hasta la muerte al lado de una carretera entre Puerto Plata y Santiago. Patria tenía 36 años de edad, Minerva 34, y Maria Teresa 24. Este acto horrible sí tuvo consecuencias para Trujillo; el homicidio de tres mujeres indefensas era lo último que la población dominicana podía aguantar, y así comenzó el fin del régimen de Trujillo.